la hora de la fe | #52

2020-05-24T06:56:32-04:00 23 de mayo de 2020|E.D.A.|

Tal vez usted esté buscando la forma apropiada para relacionarse mejor con su familia en estos día de cuarentena. Las palabras no son sólo sonidos que oímos, sino realidades vivas, poderosas, que pueden ayudar o herir. El momento que nos toca vivir encerrados en nuestras casas es bien difícil. Bien incómodo.

En Proverbios 25:11 Salomón indica que las palabras pueden ser una fruta preciosa: “Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene”. La gran importancia de este proverbio es tener las palabras oportunas, el mensaje a tiempo, la espera paciente, la visión sabia. No es suficiente con ser cristiano, orar y leer la Biblia; hay que saber hablar y reflexionar bien antes de actuar. La persona que actúa de manera precipitada se expone, sin lugar a dudas, al bochorno.

Es complicado en los momentos actuales hablar y actuar con dominio propio. Al enfrentar algún asunto familiar, debemos usar el tono correcto y hablar de la manera más acertada. Los sabios y prudentes meditan lo que van a decir, cómo lo van a decir y cuándo lo van a decir. Por supuesto, esta sabiduría viene de Dios. (Santiago 1:5).

Debemos notar que Salomón trata el asunto de las palabras y conversaciones en varios capítulos de Proverbios. Muchos textos nos dan consejos sobre cómo podemos desarrollar una buena comunicación en familia: “La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor. La lengua de los sabios adornará la sabiduría; Mas la boca de los necios hablará sandeces”, Proverbios 15:1-2. “El hombre iracundo promueve contiendas; Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla”, Proverbios 15:18. “El hombre se alegra con la respuesta de su boca; Y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!”, Proverbios 15:23. “La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa”, Proverbios 19:11.

Las lecciones son claras: forzar la ira y atizar los problemas sólo causan más problemas. El dominio producido por el Espíritu de Dios, es lo que capacita a las personas a resolver los asuntos con paciencia, comprensión y sabiduría.

He aquí diez sugerencias para comunicarse bien y relacionarse mejor en el hogar en estos días de confinamiento:

  1. Sea un buen oyente y no hable hasta que la otra persona no haya terminado de hablar (Proverbios 15:23).
  2. No se precipite a responder. Piense antes de hablar. Hable de forma clara para que la otra persona pueda entender lo que usted dice (Proverbios 15:23).
  3. Diga siempre la verdad, pero hablé con amor. No exagere. No insulte (Efesios 4:15, 25; Colosenses 3:9).
  4. No se involucre en peleas verbales. Es posible estar en desacuerdo sin peleas (Proverbios 17:14; 20:3; Romanos 13:10; Efesios 4:31).
  5. No responda con enojo. Use palabras suaves y respuestas blandas (Proverbios 14:29; 15:1; 19:11).
  6. No use el silencio o menosprecio para frustrar a su interlocutor. Si usted tarda en responder, explique el porqué. El silencio es una respuesta negativa.
  7. Evite disgustar a algún miembro del hogar (Proverbios 10:19; 17:9; 20:5).
  8. Cuando esté equivocado, admítalo y pida perdón (Santiago 5: 16), y cuando alguien le pida perdón, hágale saber que usted le perdona (Colosenses 3:13; 1 Pedro 4:8; Efesios 4:32).
  9. Intente comprender la situación del otro, intente ponerse en su lugar (Filipenses 2:1-4; Efesios 4:2).
  10. Busque el momento apropiado para comunicarse (Proverbios 15:23; 25:11).

Algunos conflictos o situaciones difíciles en el hogar, se arreglan mejor actuando sabiamente que orando. El apóstol Pablo le advirtió a Timoteo que huyera de cualquier cosa que produjera malas consecuencias (2 Timoteo 2:22). Saber cuando hablar o callar, acercarnos o alejarnos de cualquier conflicto es tan importante como orar. ¡No todo se arregla “espiritualizando” las cosas comunes, sino con raciocinio y sentido comun! (Véase 2 Pedro 1:5-7).

Aproveche estos momentos de encierro forzoso como una oportunidad para estrechar los lazos de intimidad familiar. ¡Dios le bendiga!

E.D.A.