La hora de la fe | #73

2020-06-19T03:00:31-04:00 17 de junio de 2020|E.D.A.|

Una de las razones del porqué gustan tanto los Salmos es que ellos se identifican con la mente, el corazón y el cuerpo del cristiano. Del Salmo 103 Spurgeón dijo: “En este Salmo hay tanto, qué mil plumas no podían escribirlo. Es uno de estos textos de las Escrituras que lo abarcan todo; es casi una Biblia él solo. Casi podría bastar por sí mismo como himnario de la iglesia”.

Tome, por favor, una Biblia y siga el orden de esta meditación de acuerdo a las divisiones del Salmo 103:

• 1-5. Esta es una canción de acción de gracias por la misericordia y bondad de Dios. “Alma”, aquí significa la totalidad de la persona, todo el ser humano. “Bendecir”, en latín, significa: “Decir algo bueno de alguien”. Pero también, según los comentaristas, este verbo proviene de una raíz hebrea que quiere decir: “Ponerse de rodillas”. El que alaba a Dios, si quiere expresar gratitud y acción de gracias por los beneficios de Dios, debe arrodillar su alma ante Él. No debe olvidar ninguno de sus beneficios.

Preguntaron a un anciano cristiano cuando estaba en su lecho de muerte, cuál era el secreto de su perfecta paz. Al momento replicó: “Cuando soy capaz de pensar, pienso en Jesús, y cuándo no puedo pensar en Él, pienso que Él está pensando en mí”.

• 6-14 Estos versículos demuestran que el Señor es protector de los oprimidos, de los desamparados y atribulados. Ha guiado y guía a Su pueblo durante los siglos, mostrando Su compasión y clemencia. Dan un mensaje del amor perdonador y restaurador de Dios. No es un Dios que está listo para castigar, sino para mostrar Su misericordia. Aleja los pecados de la persona para que no le queden como una carga o pesadilla. Cuando logramos comprender estos conceptos, no nos queda más que, como el salmista David, explotar de júbilo y alabanza al Señor.

• 15-18 Dios toma en cuenta nuestra fragilidad al igual que la de la hierba y las flores del campo. Por eso tiene misericordia de nosotros. “Más la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen”, (v.17). El Señor Jesús afirmó: “El que a mí viene, no le echo fuera”, Juan 6: 37. Cuando apreciamos la compasión del Señor Jesús por el pecador, por el necesitado, por el pobre y marginado, por el enfermo, sabemos cómo es el amor de Dios Padre de la que nos habla David.

• 19-22 Este Salmo termina con las mismas palabras con las que empezó. Hay que bendecir al Señor porque Su reino es sobre todos, tanto sobre los miembros del concilio divino y angelical, como todo lo que Él ha creado. ¡Dios es soberano sobre todas las cosas! ¿Es así realmente sobre nuestras vidas? ¿Sobre su cuerpo, alma y espíritu? ¿Sobre las pruebas, las frustraciones y los distintos obstáculos de la vida? Su reino domina sobre todos y sobre todo.

Sin embargo, obsérvese lo siguiente: este Salmo es válido para todos aquellos que: “guardan su pacto, y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra”, (v.18).

“Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios”, v.1-2.

E.D.A.