La hora de la fe | #151

2020-09-20T04:37:58-04:00 16 de septiembre de 2020|E.D.A.|

Once veces encontramos en el Nuevo Testamento las palabras “Escrito está…” o “Está escrito…”. Nunca libraremos una buena batalla de la fe, si no hacemos uso de la Biblia como nuestra arma espiritual principal. La Escritura es la espada del Espíritu (Hebreos 4: 12) y lámpara que guía nuestros pasos (Salmo 119: 105). Debemos familiarizarnos con su contenido y atesorar sus verdades en nuestra memoria.

He aquí cuatro entre los once “Escrito está…”:

“… No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, Mateo 4: 4. Muchas personas piensan que la vida consiste en satisfacer sus apetitos físicos. Si pueden ganar suficiente dinero para vestir, comer y divertirse, creen que están viviendo “la buena vida”. Pero tales cosas no satisfacen las necesidades espirituales. Al final nos dejan vacíos e insatisfechos del Señor.

“… A sus ángeles mandará acerca de ti… para que no tropiecen con tu pie en piedra”, Mateo 4: 6. ¡Satanás citó esta Escritura para hacer que Jesús pecara! Algunas veces “amigos” y familiares presentan razones atractivas para inducirnos a hacer lo que sabemos que no es correcto. Inclusive buscan versículos bíblicos que aparentemente apoyan su punto de vista. Estudie la Biblia cuidadosamente de modo que pueda entender los principios y valores de Dios.

“… No tentarás al Señor tu Dios”, Mateo 4: 7. Hacer algo sin la autorización de Dios es pecar. Es tentar a Dios, es decir, desafiarlo a que intervenga y nos conceda lo que Él ya ha prohibido. La desobediencia deliberada es una invitación al castigo.

“… Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás”, Mateo 4: 9. Satanás le ofreció a Jesús el mundo entero si se ponía de rodillas y le adoraba. ¡Tentación tan atractiva! Hoy Satanás también nos ofrece el reino del mundo inmoral tratando de engatusarnos con poder, fama, dinero y cosas materiales, pero, ¿a qué precio? Lo impuro sale caro. Hay muchas formas de “adorar” a Satanás y servirle. Una manera es alejarlos de Dios, traicionar la fe en Cristo y vivir a la manera más fácil del príncipe de este mundo (Juan 14: 30).

Los demás “Escrito está…” se encuentran en Mateo 21: 13; Juan 6: 45; Romanos 1: 17; 12: 19; 14: 11; 1 Corintios 2: 9; 1 Pedro 1: 16.

Es conveniente que todas las personas lean y recuerden los dichos de la Biblia. Dudas, cuestiones, fantasías pecaminosas que destruye nuestra paz interior, deben desecharse, de lo contrario se puede pagar muy caro. Ser incitado a hacer lo incorrecto no es en sí mismo pecado; ceder a la tentación y abrigarla en nuestros corazones, es lo que debemos evitar.

Fíjense en estos versículos: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará”, Salmos 1:1-3. Esta debe ser la actitud de cada cristiano: escuchar, deleitarse y obedecer a Dios. ¿Lo edifican en su fe sus amistades o la destruyen? Todo lo que esté cerca de usted debe redundar para su propio bien y para la gloria de Dios.

E.D.A.