La hora de la fe | #163

2020-10-08T19:53:58-04:00 30 de septiembre de 2020|E.D.A.|

“Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero”, 1 Pedro 1:5.

Primero que nada: acepte el misterio de las dificultades; el sufrimiento, el maltrato, la inseguridad, la enfermedad, la muerte misma. Nuestro mundo está lleno de cosas inimaginables. Desorden, amenazas, desilusión. Sea realista, no idealista. El mundo es completamente diferente al reino de Dios. Una cosa es la conversión a Cristo y otra la naturaleza humana.

Sin embargo, ¡gracias al Espíritu de Dios por el versículo que encabeza este artículo! Vuelva a leerlo, por favor. Bajo la llave y el candado de la fe, somos “guardados” para salvación eterna en los cielos. No hay manera alguna en que podamos perdernos durante cualquier experiencia de sufrimiento. No importa cuál sea la calamidad, no importa cuál sea la desilusión o la profundidad del dolor, no importa qué clase de problema ocurra en nuestro cuerpo, nuestra vida le pertenece al Señor. No trate de entender o explicar todas las pesadillas que merodean su pensamiento, acéptelas. Pero no deje de confiar en Dios; Él ofrece gracia especial para superar cada momento difícil.

La palabra griega traducida “guardados” significa campamento, lo cual da la idea de un refugio resguardado por centinelas o escoltas, rodeando a los que están dentro o escondidos, fuera del alcance de cualquier enemigo. Los cristianos tenemos un escondedero en Cristo. Dice la Escritura: “Mi escondedero y mi escudo eres tú; En tu palabra he esperado. Apartaos de mí, malignos, Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios. Susténtame conforme a tu palabra, y viviré; Y no quede yo avergonzado de mi esperanza”, Salmos 119: 114-116. “Y será aquel varón como escondedero contra el viento, y como refugio contra el turbión; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra calurosa”, Isaías 32:2.

Si usted es un creyente en Cristo con cierto grado de madurez, sabe lo que estos versículos significan. Las amenazas siempre existirán, los dardos del enemigo no se pueden evitar, pero “sois guardados por el poder de Dios mediante la fe” en Cristo. Así de sencillo. Los ojos espirituales de la fe ven las montañas que están a nuestro derredor cubiertas de protección divina. Somos escondidos en el secreto de Su presencia de la devastadora desesperanza, del león rugiente (1 Pedro 5: 8), de las fuerzas malignas (Romanos 8: 35-39).

Puede ser que algunos que lean estas líneas hayan sido reducidos casi a la desesperanza; no obstante el cuidado divino siempre está presente para los que confían en Cristo. La fidelidad de Dios lo exige. Para todos los que han sido regenerados y que son hijos de Dios, pueden demandar en oración ser “guardados” por el poder de su Padre hasta la salvación plena y consumada.

Creyente, siempre habrá lucha y tentación afuera del “campamento” y debilidad miedosa de cuando en cuando, pero la metáfora que estamos considerando nos enseña que somos conservados hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará”, 1 Tesalonicenses 5:24. “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar”, Hebreos 12:3.

Cuando enfrentamos dificultades y desaliento, es muy fácil perder la perspectiva global de la fe. Pero no estamos solos, hay ayuda. Muchos han logrado vencer las dificultades a lo largo de la vida y en forma constante y en circunstancias muchos más difíciles de las que estamos experimentando. Así que, conviértase en uno de los guardados de Dios.

E.D.A.