La hora de la fe | #258 – #263

2021-02-13T21:23:46-04:00 13 de febrero de 2021|E.D.A.|

Vamos a ver algunas aves que se mencionan en la Biblia para ilustrar verdades espirituales. Cada ave contiene un mensaje central, que se toma de su vida cotidiana y se plantea de tal manera que nos permite tener una experiencia cristiana.

1. Nuestra primera ave a considerar es la gallina. Y la referencia bíblica más hermosa la encontramos en este texto: “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!”, Mateo 23:37.

Aquí la gallina es figura de la premura y el amor del Señor para con la humanidad. El cuidado que tiene una gallina para proteger a sus polluelos de los gavilanes, de ratas, de culebras, etc., ejemplifica el tierno cuidado que tiene el Salvador de su pueblo, cuando lo ve expuesto a caer en cualquier alimaña inmoral o al enfrentar cualquier enemigo humano. Esa es la enseñanza principal de nuestro versículo.

Lo lamentable del símil es que Jerusalén, siendo la capital del pueblo escogido de Dios, llegó a ser una ciudad ciega a Cristo e insensible a las necesidades humanas. Por lo tanto, aquí podemos ver la profundidad de los sentimientos de Jesús por los perdidos.

“¡Quise juntar a tus hijos… y no quisiste!” No obstante, el Señor Jesucristo sigue siendo compasivo y misericordioso para con todos que lo ignoran, rechazan y se apartan de Él. ¿Habrá visto usted tan grande amor? Es correcto decir que ninguna persona puede obrar bien y escapar de cualquier peligro espiritual sin el pronto auxilio divino. En cierta ocasión Jesús le dijo a la gente: “y no queréis venir a mí para que tengáis vida”, Juan 5:40. Que nadie se enrede tanto en religión hasta el punto de que pierda a Cristo. Bien lo dijo Él: “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”, Juan 15:4-7.

Nadie puede atribuir su desgracia a Dios no teniendo presente a su Hijo Jesucristo y las Sagradas Escrituras. Teniendo presente la santísima Trinidad, nuestra salvación y vida eterna está garantizada.

¿Por qué tanta gente no se interesa en Jesús como Jesús se interesa en ella? ¿De quién busca la salvación? Aun cuando nuestras acciones religiosas reciban la aprobación de los más altos jerarcas teólogos, si el Señor Jesús no las aprueba, debiéramos preocuparnos. Pero si Él las aprueba, aun cuando otros no lo hagan, debiéramos estar felices.

2. La segunda de las aves que atrae nuestra atención es el gorrión. Salmo 84: 3 y Proverbios 26: 2 son los dos lugares de la Biblia donde se encuentra dicha ave, y decimos esto porque la palabra “gorrión” designa a más de una especie de pajarillos o aves muy pequeñas. Dichos versículos dicen: “Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío”, Salmos 84:3. “Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo…”, Proverbios 26:2ª.

Lo gorriones abundan en Palestina y no gozan de gran prestigio. Son aves de poco valor y estima a los ojos de la humanidad pero admirables y protegidos por Dios. Su sonido es una especie de chirrido muy fuerte y cuando son muchos son muy ruidosos, pero glorifican a Dios.

En 1 Corintios 1: 18-21, leemos: “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación”.

Los cristianos todavía parecen “gorriones” para muchos, pero para Dios somos preciosos. Nuestra sociedad rinde culto al poder, a la influencia y a la riqueza; sin embargo, Cristo es nuestro poder, es la sabiduría más grande que uno puede tener.

David, cuando se hallaba desterrado, envidiaba a los gorriones que rodeaban la casa del Señor. Así el cristiano, cuando está apartado de la congregación o sin reunirse en la casa del Señor, debe suspirar por estar en el santuario de los llamados por Dios. Como el gorrión, necesitamos refugio, alimento, paz, hacer “ruido” con las alabanzas al Señor. Pueblo de Dios de muy poco valor para el mundo, pero “criaturas” de mucha estima para el Señor. Esperamos con ansiedad volver a vernos en “Los atrios de Jehová y en la casa de Jehová, morare por largos días”, Salmo 23: 6.

Los creyentes deben estar en la casa de Jehová: “Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío”, Salmos 84:3. El santuario del Señor debe ser el vivero espiritual de los “gorriones” chicos, grandes, libres y alegres, contentos y bendecidos por “Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío”, Salmo 84: 3.

“Dios no falla – como alguien ha dicho muy bien – en encontrar habitación para sus gorriones y un nido para sus pajarillos más inquietos” ¡Qué confianza debe darnos esto! ¡Cómo debemos sentirnos descansados en la casa del Señor! Esto nos trae a la memoria lo dicho por el autor a los Hebreos: “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”, Hebreos 10:24-25.

El no asistir a los cultos de la iglesia local es perder el estímulo y la ayuda de otros cristianos. Nos reunimos, principalmente para adorar a Dios, pero también para anunciar nuestra fe y fortalecernos los unos a los otros en el Señor.

3. Hoy buscamos en el cuervo nuestra ave para ilustrar verdades espirituales. El cuervo, de plumaje negro, creado así por Dios por el hábito de comer carroña, se le consideraba inmundo en la ley judía. Sin embargo, se menciona como instrumento de la providencia divina durante el diluvio y para alimentar al profeta Elías en el desierto: “y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra”, Génesis 8:7. “Y vino a él palabra de Jehová, diciendo: Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer”, 1 Reyes 17:2-4.

Además, en Job 38: 41, Salmo 147: 9, y Lucas 12: 24, se dice que los cuervos son objeto del cuidado de Dios, indicando que todo lo que Dios creó es bueno. Pedro vio todo tipo de animal, tanto limpio como inmundo, en una visión y le vino una voz que le dijo: “… Levántate, Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común”, Hechos 10:13-15.

La visión de Pedro significaba que no debía ver a los gentiles como inferiores, a quienes Dios no redimía. Él pensaba que un oficial romano no podía aceptar a Cristo. Después comprendió que debía ir con el mensaje al hogar de ese gentil y predicarle a Cornelio las buenas nuevas de salvación en Jesucristo.

¿Hay alguna cosa imposible para Dios? ¿Algún instrumento que no redunde para la salvación de la humanidad? ¿Es que los “cuervos” no pueden llegar a ser instrumentos de la providencia divina? Donde menos lo esperamos y como menos nos lo imaginamos, el peregrino cristiano recibe el auxilio de Dios, aunque sea a través de un “cuervo”. Si Elías fue alimentado por un cuervo enviado por Dios, ¿no hará lo mismo con nosotros cuando más lo necesitamos? No importa que sea un ángel o un “cuervo”, lo importante es que “si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”, Romanos 8: 31.

A veces entramos en una especie de misterioso estado de depresión, y es bueno aprender de la Escritura lo que otros experimentaron al pasar por el valle de sombra de muerte. Los cansados y enfermos de corazón, duramente probados, son propensos a desfallecer, como en el caso del profeta Elías. Sin embargo, los pasos del Señor siempre se sienten. La ternura de Dios le permitió a Elías dormir, alimentarse y recibir consuelo y buenas noticias. Elías le dijo a Dios: “¡Señor, quítame la vida!” mas Dios optó por restaurarle a una nueva vida.

Noé y su familia habían estado en el arca durante trescientos setenta y ocho días (Génesis 7: 4, 10, 11) y un cuervo sirvió de señal para indicarles que todavía no era tiempo de salir; así Noé y su familia se sintieron seguros y protegidos por Dios, hasta que llegó otra ave, una paloma, que les indicó que la tierra había comenzado a brotar nueva vida.

¡Cuánta fe mostró Noé, después de un año dentro del arca, por los mensajes que Dios le envió a través de un cuervo y una paloma! ¿Creemos nosotros en los mensajes que Dios nos envía por medio de su Palabra, para sentirnos seguros y gozosos en los momentos más difíciles en que debemos esperar y confiar en su divina providencia?

4. La golondrina es un pájaro pequeño de alas largas y rápido vuelo. En la Biblia se menciona cuatro veces, y juntamente con la calandria, se la conoce como símbolo de la libertad. Estas son algunas de sus características: (1) suele anidar en los edificios de los templos y colocar ahí sus polluelos (Salmos 84: 3); (2) tiene un chillido agudo (Isaías 38: 14); (3) posee un instinto asombroso para distinguir las estaciones del año (Proverbios 26: 2); (4) se muere si la encierran, por eso es el símbolo de la libertad en las Escrituras (Jeremías 8: 7).

Para este devocional volvemos a utilizar Salmo 84: 3, que dice: “Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío”. Esta diminuta ave hallaba en el edificio del santuario lo que nosotros hallamos en Dios: seguridad, reposo, habitación, placer, sociedad, libertad, gozo. Como esta ave, nosotros hallamos en la casa del Señor esas mismas cualidades espirituales. ¿Recuerda haber sentido alguna vez añoranza? Estar lejos de casa, en un lugar extraño, puede crear anhelos por lo familiar y lo amistoso. David había estado lejos del lugar en el que habitualmente se encontraba con Dios y su familia. Manifestaba el anhelo de su corazón por volver a aquel lugar donde él y Dios podían encontrarse. Él reconoce que tal retorno es un proceso, una peregrinación.

Actualmente nosotros nos encontramos con ciertos obstáculos que nos impiden estar como la golondrina “cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos”. Pero estos obstáculos no nos impiden estar cerca del Señor, ni dejar de tener comunión los unos con los otros mediante la Palabra, la oración, “la hora de la fe”, la Escuela Bíblica Dominical (virtual), el culto de oración (virtual), las llamadas telefónicas y el culto de adoración (virtual). Nos vemos y tratamos en forma impersonal y abstractamente, mas no es así espiritualmente hablando. ¡Debemos estar más unidos que nunca, en espíritu y en verdad! Aunque por el momento no nos encontramos en la casa de adoración a Dios, nuestra fe debe superar cualquier obstáculo hasta que Él nos permita el anhelo de estar reunidos como lo dice el Salmo 122: 1 “Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos”. ¡Qué delicia cuando ese día llegue! ¡Qué bendición asistir de nuevo a las grandes reuniones de la iglesia! Como lo dice el profeta: “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará”, Habacuc 2:3.

Mientras tanto, aprendamos la lección de la golondrina descrita al comienzo. Volemos alto. Distingamos los momentos que nos han tocado vivir como parte de un plan divino. Alegres cantemos con voz de fe y esperanza. ¡Dios está en control de nuestras vidas! ¡¡¡Aleluya!!!

5. La quinta ave escogida de la Biblia para este devocional es la imponente figura del águila: “pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”, Isaías 40:31.

De acuerdo a los exégetas, el águila de este versículo se refiere a la denominada “águila dorada” que tiene una envergadura cercana a los dos metros y medios y vive hasta treinta años en libertad. Posee una fuerza descomunal. Pues bien, de acuerdo al profeta Isaías, Dios otorga a sus hijos una larga vida y fortaleza mientras ésta dura. La capacidad de levantarse por encima de las dificultades, como el águila que se remonta en el cielo, les es concedida a los que esperan en el Señor. Entonces debemos ser pacientes, fuertes, valientes cuando en la Palabra de Dios se nos pide que imitemos al águila dorada.

A esta ave tan grande y muy poderosa se le llama, con razón, “el rey de las aves”. Es notable, no sólo porque vuela alto y con rapidez, sino también por su aguda vista y porque construye su nido en peñascos elevados (Job 39: 29; Proverbios 23: 5; Jeremías 49: 16). El Señor también espera que su pueblo sea poderoso en obras, notable en el diario vivir con Él, agudo en saber discernir lo bueno de lo malo y que sepa construir su vida espiritual sobre la Roca que es Cristo Jesús.

El apóstol Pablo dijo: “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”, Colosenses 3:1-3. ¿Qué significa “buscar las cosas de arriba”? Significa luchar por poner las prioridades celestiales en la práctica diaria; significa preferir lo duradero antes que lo efímero, lo eterno antes que lo temporal.

¿Qué significa que la vida del creyente está “escondida con Cristo en Dios”? Escondida significa oculta, segura, inalcanzable para los “buitres” espirituales. No es sólo una esperanza sino un hecho consumado (Romanos 8: 31-39). Como el águila, debemos remontarnos a esferas celestiales, refugiarnos en los escondederos de la gracia y huir de las pasiones de la carne. Aplique la metáfora del águila a su vida cristiana y verá cosas grandes y escondidas que no conoce (Jeremías 33:3).

¿Vive agotado? ¿Está agobiado, siempre cansado? ¿Se acuesta perturbado, se levanta triste y anda frustrado todo el día? Si le ocurre esto o algo parecido, Isaías tiene estas palabras para superarlo con la ayuda de Dios: “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”, Isaías 40:28-31.

¡Santo remedio para los que esperan en Jehová!

6. La paloma está satisfecha de que Dios la designara como símbolo del Espíritu Santo (Mateo 3: 16). Está la paloma feliz porque Cristo la distingue como el ave más humilde de la tierra (Mateo 10: 16). Oseas la destaca como ejemplo de fidelidad conyugal e inocencia (Oseas 7: 11) y para los judíos era la más limpia de todas las aves que se ofrecían en el culto a Dios (Levítico 5: 7).

En la poesía bíblica a la paloma se le menciona frecuentemente por su veloz y dilatado vuelo, por su hermoso plumaje, por sus tiernas miradas y melancólica voz. Dicha ave fue la enviada por Noé para recorrer la tierra después del diluvio, trayendo una hoja de olivo en su pico. Actualmente es el símbolo de la paz mundial.

Algo más. La paloma era usada como mensajera. Cuando alguien quería enviar una carta dentro de un tubo, llamado columbograma, se lo colocaba en una pata. Los antiguos tenían mucha confianza en este procedimiento.

¿Qué lecciones se desprenden de esta maravillosa ave?

• Así como en el Antiguo Testamento las personas y los objetos que se consagraban para propósitos divinos tenían que ser ungidos con aceite, así el creyente es ungido por el Espíritu Santo para consagrarse a Dios. Cuando observe una paloma, recuerde el bautismo de Jesús. Recuerde que después de la conversión a Cristo, uno es bautizado en el Espíritu Santo.

• Cuando vea a una paloma recuerde la Santísima Trinidad. Con certeza podemos asegurar que si alguno no tiene comunión con Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo el tal no es salvo. Esto dice la Biblia: “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”. “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios”, Romanos 8:9, 14. Cristiano es todo el que tiene el Espíritu Santo morando en él. Si usted ha confiado sinceramente en Cristo como Salvador y lo ha reconocido como Señor, el Espíritu de Dios ha entrado a su vida.

• Cuando observe a una paloma recuerde estas cosas: (1) revístase de humildad y mansedumbre, (2) luzca un testimonio limpio y atractivo, (3) ofrende su vida al Señor, (4) nunca sea un cristiano sin mensaje, (5) busque las cosas de arriba donde está Cristo, (6) sea veloz a la hora de huir de la tentación, (7) sea ejemplo de fidelidad para con el Señor y los de su casa, (8) tenga siempre una mirada amable y una melodía de alabanza para Dios, (9) ponga todo su empeño en afirmar su confianza en el Señor, (10) utilice y exhiba el ropaje más brillante de la santidad.

Si estas cosas dominan su vida, Dios le concederá privilegios maravillosos, cosas importantes y valiosas que usted no conoce. Conocer a Dios más profundamente, es lo más importante de la vida.

E.D.A.