La hora de la fe | #377

2021-06-27T08:25:57-04:00 26 de junio de 2021|E.D.A.|

El reconocido autor de la mayoría de los salmos, David, con su experiencia como rey de Israel, un músico excelente, notable por matar a Goliat, etc., desde muy joven demostró una comunión muy profunda con Dios; basta con leer, por ejemplo, los Salmos 23, 27, 32, 34, 37, 51 y 139.

En el Salmo 63 David revela que Dios es tan sublime que nunca podremos llegar a comprenderlo plenamente, pero que Él quiere que lo conozcamos. Dios puso en nosotros el deseo de conocerlo y quiere que confiemos en su bondad aún más allá de los límites de nuestro entendimiento. En los versículos 1 al 3 encontramos una oración de gran contenido espiritual: “Dios, Dios mío eres tu; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en la tierra seca y árida donde no hay aguas, para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.”

Esto es un deseo por la provisión y protección de Dios. Sin importar donde estemos, nuestro anhelo debe ser por Dios, porque solo Él satisface a plenitud. Ese es el corazón de un verdadero creyente en Cristo. Esa era la prioridad en la vida de David.

¿Cuál es su anhelo en la vida? ¿Qué ansía en la oscuridad de la noche y al levantarse por la mañana? Si fuera a escribir en este mismo instante la cosa que más desea, ¿escribiría “de madrugada te buscaré, oh Dios”?

Nuestro conocimiento de Dios es sumamente valioso, pero es aún más importante lo que encontramos en Jeremías 9:24 “Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová”. Nótese el final “…yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra”; Dios establece como prioridad más alta vivir bajo la misericordia y riqueza espiritual.

Usted no puede descansar en su propia interpretación de las cosas que suceden en su vida; usted solo puede descansar en el Señor. Confíe en Él con todo su corazón, reconózcalo en todo momento; Él abrirá un camino que usted nunca había esperado, esa es la promesa de la Biblia: “Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera, porque en Ti ha confiado” Isaías 26:3,4. ¿Desea paz, tranquilidad, sosiego, esperanza?, mantenga sus pensamientos y su confianza en Dios. En ocasiones la situación del creyente en Cristo no parece ser tan apacible, pero nunca estaremos solos cuando nos enfrentamos a tiempos difíciles. Dios está ahí para ayudarnos en nuestras dificultades, para consolarnos y para guiarnos.

David finaliza su Salmo 63 con estas palabras: “Concédele al rey y al pueblo que te adora alabarte y alegrarse en Ti, pero a los mentirosos ¡tápales la boca!” (Traducción al Lenguaje Actual). Utilice estos días para analizar cómo Dios obra en la vida y ayuda a todo aquel que actúa como David. Nadie está lejos de la gracia y la misericordia de Dios.

E.D.A.