La hora de la fe | #527

2022-02-20T02:52:11-04:00 18 de febrero de 2022|E.D.A.|

Quienes tienen al Señor Jesucristo como su Señor y Salvador, tienen lo necesario; quien no, aun lo mucho que tienen en este mundo, es nada. El Señor Jesús no es tan solo el Maestro excepcional, digno de imitar y aprender de Él. Es un agravio a la majestad divina compararlo en términos de identidad con otras figuras de la historia y del desarrollo humano. El Señor no es un Gandhi de la india, un Platón griego, un Cicerón de Roma o un Che Guevara. Jesucristo es la imagen de Dios (Colosenses 1:15), es Dios humanizado, el Salvador del mundo.

Aun cuando algunos líderes humanos tienen ciertas cosas buenas que ofrecer, debemos fijar por completo nuestros ojos en Cristo (Hebreos 12:1-3). Al describir de esta manera al Señor Jesús, el cristiano reconoce y testifica que no hay otro como Cristo, no lo hay. No es solo Creador y Redentor, sino Sustentador del universo.

Lamentablemente, la mayoría de la humanidad ve al Señor Jesús como le conviene. Quizá no se olvida que nació en un pesebre de Belén, que murió en aquella cruenta cruz del Calvario, que es el Hijo de Dios. Pero muy pocos lo reconocen como Pedro les habló al pueblo judío: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”, Hechos 4:12.

Además, el Señor Jesús es también el Reconciliador. Todos sabemos que este mundo está desquiciado, descarriado, enemistado, marchando a increíble velocidad hacia su total perdición moral. Todas las cosas han sido afectadas severamente por las acciones inmorales de los hombres y mujeres. Nuestro mundo es un mundo tergiversado y manchado por injusticias, mentiras, inmoralidades, crímenes de toda naturaleza, etc.

Muchas personas creen estar cerca de Dios porque dicen profesar una religión cristiana, pero la raza humana está separada por muchas barreras: separados de Dios y enemistados unos con los otros. Isaías nos dice que llamemos al Señor mientras está cerca: “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar”, Isaías 55:6,7. Dios no piensa alejarse de nosotros, pero a menudo nosotros nos alejamos de Él o levantamos barreras de pecado entre Él y nosotros. No espere hasta que se haya apartado muy lejos de Dios para buscarlo. Entre más pasa el tiempo, más difícil resulta volverse a Él. Búsquelo ahora, mientras puede, antes de que sea demasiado tarde.

E.D.A.