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La hora de la fe | #151

Once veces encontramos en el Nuevo Testamento las palabras “Escrito está…” o “Está escrito…”. Nunca libraremos una buena batalla de la fe, si no hacemos uso de la Biblia como nuestra arma espiritual principal.
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Enfrentando decepciones

Diana Gámez | Superando la tristeza y el dolor.
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La hora de la fe | #150

¡Cuán agradecidos debemos estar al Señor por cuánto Él es quien calma las tormentas de nuestra vida! El poder de Jesús que calmó aquella tormenta en el mar de Galilea, puede también calmar las tormentas que braman en nuestra vida.
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La hora de la fe | #149

Por lo tanto, cristiano probado, renueve cada día su confianza en Jehová. Deposite sus esperanzas en las promesas de las Escrituras. Esperar en el Señor significa no vacilar aunque se nos plante un león delante…
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La hora de la fe | #148

Alguna vez alguien contó cada promesa bíblica y arribó a la cifra sorprendente de casi siete mil quinientas. Los cristianos debemos apropiarnos de muchas de esas promesas de la Palabra de Dios.
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La hora de la fe | #147

El Señor Jesús empezó su sermón con palabras que aparentemente se contradecían. Pero la forma en que el Señor quiere que vivamos muchas veces contradice a la del mundo.
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La hora de la fe | #146

Las amistades y el trabajo son maravillosos, pero la familia o el hogar lo son mucho más. Después de Dios, es incomparable, irreemplazable, hasta tal punto que constituye la base de la sociedad y de la iglesia.
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La hora de la fe | #145

A menudo nos preocupamos por nuestro nivel social, físico y económico, en esperar recibir algo que realmente nos haga feliz. Pero el reconocimiento de Dios es más valioso que lo que hay en el mundo.
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La hora de la fe | #144

Es importante suplir las necesidades físicas y económicas de nuestra vida, pero la prioridad es tenerlo a Él, contar con su ayuda y fortaleza en los momentos más álgidos de nuestros días.
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La hora de la fe | #143

La santidad no es posible sino cuando el alma posee al Señor y el Señor posee el cuerpo, el alma y el espíritu del creyente. Somos santos, apartados para Dios, sin hacer separaciones de la vida diaria.
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La hora de la fe | #142

A la entrada de cada día, propongámonos cosas que enriquezcan nuestras almas.
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La hora de la fe | #141

El tema del Salmo 1 es la felicidad del creyente y el juicio de los incrédulos. A cualquier parte de la Biblia que acudamos, hallamos que Dios da gozo al justo y alarga la aflicción a los impíos.
